28/07/2008
24/07/2008
nina persevera simone per severa per se vera...
en estos días en los que no "blogeo" o no "blogueo" y que solo digo persevera, per severa, per se vera, me tomo unos segundos para colgar a mi adorada nina simone. un privilegio tenerla en mi blog. una palabra suya bastará para sanarme.
19/07/2008
05/07/2008
me galaron...
mi madre me contó que una vez llegué del colegio resplandeciente y le dije: "mami, ¿qué es galada?, porque estoy!, estoy galada. claro, estaba jalada, pero, aparentemente la atención que me había dado la maestra había sido más importante para mí que saber que me la había prestado porque algo estaba mal, porque tenía algún rojo en la libreta, supongo... yo ni me acuerdo. nunca fui una alumna brillante en el colegio, pero, de hecho, los "galados" tampoco fueron muy frecuentes en mi registro. normalmente hacía mis tareas y me bastaba para recordar y pasar los exámenes...
hace 3 semanas fui a dar la prueba de manejo. había aprobado rápida y exitosamente la "escrita" (suficiente con tener 20 buenas de 30 en un examen de pc...) y pensé que pasaría lo mismo con el examen de manejo. me sabía el circuito, había practicado el estacionamiento en paralelo -supuestamente lo más difícil- y mi carro es automático. en todo caso, incluso había planeado alquilarme un tico -de daewoo ;) - y pasarlo sí o sí con el vehículo tamaño tajador. nos caímos de la cama: llegamos al "campo de pruebas" -creo que no tiene ni nombre- que está al lado del lugar oficial, pagué algunas lecs y di dos vueltas en las que cambié de instructor -aunque las indicaciones eran intercambiables- y uno de ellos marcó una ventana y una parte del interior de mi carro con babas y tierra para que yo no errara al momento de entrar al paralelo ni a la diagonal... mierda! la diagonal! esa que parecía tan fácil y que, además, yo había visto como "recta" en el esquema del circuito...
y, bueno, llegó el momento y de pronto cruzas un umbral y ya estás en el circuito de verdad y es una vueltita de a lo mucho 12 minutos la que definirá si te dan o no la ansiada tarjetita celeste... y bueno, mis piernas temblaban como hoja -me di cuenta al bajar del auto, "felizmente" al final- y las manos me sudaban haciéndole limpieza gratuita al timón -de esto también podría escribir un post entero, como que mi hermana mayor no me quería nunca dar la mano de niña, como que con los novios de los 16 me avergonzaba -ya no, las huiflas!... o ya casi no doy la mano... jaja- , como que me llamaba el chico que me gustaba y mi mano chorreaba agua igual que cuando tenían que ponerme una vacuna o sacarme sangre, en fin... (a flock of seagulls?)-. bueno, luego de terminar con la limpieza gratuita de timón y de reconocer la "hojedad" de mis piernas -casi como una otredad- esperé -mi novio tenía que esperar en otra área para colmo, así que se fue a dormir al carro "recién lavado"...
mientras yo esperaba lo que sospechaba esperaba con gente tan nerviosa como yo y una chica flaca con unos tacos número 7 y yo no dejo de preguntarme cómo controlaría los pedales... como no le hacía un hueco a alguna parte del carro o del mundo... con eso... ir apretadita le sirvió tanto como a mí ir con pintas de estar en pijamas... ninguna pasó. bueno, para ella era la segunda, para mí la primera, consuelo de tontos...
un tipo luego de unos 30 minutos me llamó a una casetita y me dijo como a hija todo lo que la había cagado -claro que no había atropellado a nadie ni pasado luces rojas como les decían a otros-: había pisado la línea en la diagonal y había hecho gala de inseguridad en curvas y manejo del volante -mientras lo lavaba claro-, benditos ojos entrenados los de estos hombres veedores de torres de control a los que no se les pasa una...
y bueno, todo este cuento y este asombro viene justamente a cuento, porque mi nueva "habilidad" -que ejerzo y perfecciono hace 3 semanas sin el "green card" de los conductores, inmigrante ilegal en las pistas de mi ciudad-, ha dejado demostrado (lqqd) que 6 años de yoga y 2 de artes somáticas más 15 años de educación socialista no han sido suficientes para que no saque las furias cuando estoy al volante. le dije "estúpido" como una engreía de las peores -porque engreída siempre he sido, pero de las buenitas, me avergüenza tanto reconocerlo- al hombrecito de la cabina que como sermón de cura siembraculpas me lanzó una monserga de mi ineptitud y me fui directa y contenida a buscar mi carro, mi novio, mi llave, mi atmósfera cerradita en esas 8.30 a.m...
en el camino al carro me calló "mi chiquita" y "el estúpido" -que se convirtió, por supuesto, en ello- me gritaba que no podía andar por no sé qué zona mientras me dirigía al auto... yo ni lo miré... cruzamos el portón de salida del centro y -ya no manejaba yo, obviamente- me puse a llorar como una niña, pero no una niña de esas tímidas, acomedidas sino una rabietuda, lloraba como una loca, literalmente diría. me sentí tan frustrada de que me jalaran en algo que consideraba "una huevada" -aunque no lo hubiera dicho- que no pude soportarlo. gonzalo me engreía y repetía que para eso es que uno tiene 3 oportunidades... pero, claro, él lo aprobó a la primera -que no el "escrito", para eso necesitó una segunda... creo que buena parte de nuestra compatibilidad está en la inversa proporcionalidad de nuestras habilidades... (yo cocino como una madre de la segunda guerra mundial o, sin ir muy lejos, de comedor popular con sazón, por supuesto -sabor y control- y el gonza parece un chef de alta cocina, que casi lo es...)
en fin, volviendo al cuento... me fui calmando -en artes somáticas (http://www.artesomaticas.org.pe/) se dice que un ataque de risa o llanto no pasa normalmente de unos 3 minutos y como nada es eterno... pues me calmé... nos fuimos a la feria del parque reducto y yo me comí un shawarma vegetariano que esperé con una paciencia que no había tenido para soportar mis errores de esa mañana.
estoy hace unas 3 ó 4 semanas manejando "en negro" y este sábado me iré sí o sí previa repasada de las cuadradas a dar y a aprobar (esperooo) esta vez el examen de manejo...
y el sábado que pasó... bueno, ahí tuve otro ataque de furia cuando un policía no me dejó estacionarme a la espalda de un casino dizque porque era zona donde se paraba el camión de la basura y yo creo que era porque ahí entraban los kilos de billetes para el lavado de dinero (siempre me gusta inventar cosas negras...), pero no le dije nada al tombix y me fui a cuadrar -furiosa- a la calle paralela y el paralelo me salió como el culo y dejé el carro a media pista y tiré la puerta y llegué al cumpleaños de mi amigo chosendo con el corazón acelerado y pidiendo disculpas, una vez más, por la pataleta...
me desconcierta esa violencia revisitada y esa sensación de haber aprendido algo tan concreto como manejar, esa sensación de cambio de dimensión, de perspectiva que aún no deja de resultarme extraña
que las hadas de la tolerancia y la sonrisa me acompañen...
hace 3 semanas fui a dar la prueba de manejo. había aprobado rápida y exitosamente la "escrita" (suficiente con tener 20 buenas de 30 en un examen de pc...) y pensé que pasaría lo mismo con el examen de manejo. me sabía el circuito, había practicado el estacionamiento en paralelo -supuestamente lo más difícil- y mi carro es automático. en todo caso, incluso había planeado alquilarme un tico -de daewoo ;) - y pasarlo sí o sí con el vehículo tamaño tajador. nos caímos de la cama: llegamos al "campo de pruebas" -creo que no tiene ni nombre- que está al lado del lugar oficial, pagué algunas lecs y di dos vueltas en las que cambié de instructor -aunque las indicaciones eran intercambiables- y uno de ellos marcó una ventana y una parte del interior de mi carro con babas y tierra para que yo no errara al momento de entrar al paralelo ni a la diagonal... mierda! la diagonal! esa que parecía tan fácil y que, además, yo había visto como "recta" en el esquema del circuito...
y, bueno, llegó el momento y de pronto cruzas un umbral y ya estás en el circuito de verdad y es una vueltita de a lo mucho 12 minutos la que definirá si te dan o no la ansiada tarjetita celeste... y bueno, mis piernas temblaban como hoja -me di cuenta al bajar del auto, "felizmente" al final- y las manos me sudaban haciéndole limpieza gratuita al timón -de esto también podría escribir un post entero, como que mi hermana mayor no me quería nunca dar la mano de niña, como que con los novios de los 16 me avergonzaba -ya no, las huiflas!... o ya casi no doy la mano... jaja- , como que me llamaba el chico que me gustaba y mi mano chorreaba agua igual que cuando tenían que ponerme una vacuna o sacarme sangre, en fin... (a flock of seagulls?)-. bueno, luego de terminar con la limpieza gratuita de timón y de reconocer la "hojedad" de mis piernas -casi como una otredad- esperé -mi novio tenía que esperar en otra área para colmo, así que se fue a dormir al carro "recién lavado"...
mientras yo esperaba lo que sospechaba esperaba con gente tan nerviosa como yo y una chica flaca con unos tacos número 7 y yo no dejo de preguntarme cómo controlaría los pedales... como no le hacía un hueco a alguna parte del carro o del mundo... con eso... ir apretadita le sirvió tanto como a mí ir con pintas de estar en pijamas... ninguna pasó. bueno, para ella era la segunda, para mí la primera, consuelo de tontos...
un tipo luego de unos 30 minutos me llamó a una casetita y me dijo como a hija todo lo que la había cagado -claro que no había atropellado a nadie ni pasado luces rojas como les decían a otros-: había pisado la línea en la diagonal y había hecho gala de inseguridad en curvas y manejo del volante -mientras lo lavaba claro-, benditos ojos entrenados los de estos hombres veedores de torres de control a los que no se les pasa una...
y bueno, todo este cuento y este asombro viene justamente a cuento, porque mi nueva "habilidad" -que ejerzo y perfecciono hace 3 semanas sin el "green card" de los conductores, inmigrante ilegal en las pistas de mi ciudad-, ha dejado demostrado (lqqd) que 6 años de yoga y 2 de artes somáticas más 15 años de educación socialista no han sido suficientes para que no saque las furias cuando estoy al volante. le dije "estúpido" como una engreía de las peores -porque engreída siempre he sido, pero de las buenitas, me avergüenza tanto reconocerlo- al hombrecito de la cabina que como sermón de cura siembraculpas me lanzó una monserga de mi ineptitud y me fui directa y contenida a buscar mi carro, mi novio, mi llave, mi atmósfera cerradita en esas 8.30 a.m...
en el camino al carro me calló "mi chiquita" y "el estúpido" -que se convirtió, por supuesto, en ello- me gritaba que no podía andar por no sé qué zona mientras me dirigía al auto... yo ni lo miré... cruzamos el portón de salida del centro y -ya no manejaba yo, obviamente- me puse a llorar como una niña, pero no una niña de esas tímidas, acomedidas sino una rabietuda, lloraba como una loca, literalmente diría. me sentí tan frustrada de que me jalaran en algo que consideraba "una huevada" -aunque no lo hubiera dicho- que no pude soportarlo. gonzalo me engreía y repetía que para eso es que uno tiene 3 oportunidades... pero, claro, él lo aprobó a la primera -que no el "escrito", para eso necesitó una segunda... creo que buena parte de nuestra compatibilidad está en la inversa proporcionalidad de nuestras habilidades... (yo cocino como una madre de la segunda guerra mundial o, sin ir muy lejos, de comedor popular con sazón, por supuesto -sabor y control- y el gonza parece un chef de alta cocina, que casi lo es...)
en fin, volviendo al cuento... me fui calmando -en artes somáticas (http://www.artesomaticas.org.pe/) se dice que un ataque de risa o llanto no pasa normalmente de unos 3 minutos y como nada es eterno... pues me calmé... nos fuimos a la feria del parque reducto y yo me comí un shawarma vegetariano que esperé con una paciencia que no había tenido para soportar mis errores de esa mañana.
estoy hace unas 3 ó 4 semanas manejando "en negro" y este sábado me iré sí o sí previa repasada de las cuadradas a dar y a aprobar (esperooo) esta vez el examen de manejo...
y el sábado que pasó... bueno, ahí tuve otro ataque de furia cuando un policía no me dejó estacionarme a la espalda de un casino dizque porque era zona donde se paraba el camión de la basura y yo creo que era porque ahí entraban los kilos de billetes para el lavado de dinero (siempre me gusta inventar cosas negras...), pero no le dije nada al tombix y me fui a cuadrar -furiosa- a la calle paralela y el paralelo me salió como el culo y dejé el carro a media pista y tiré la puerta y llegué al cumpleaños de mi amigo chosendo con el corazón acelerado y pidiendo disculpas, una vez más, por la pataleta...
me desconcierta esa violencia revisitada y esa sensación de haber aprendido algo tan concreto como manejar, esa sensación de cambio de dimensión, de perspectiva que aún no deja de resultarme extraña
que las hadas de la tolerancia y la sonrisa me acompañen...
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